«La Respiración», fantasía en clave de comedia sobre el (des)amor y sus convencionalismos, regresa al teatro La Abadía tras su último rotundo éxito

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  • El montaje de Alfredo Sanzol podrá verse en la Sala José Luis Alonso del 7 al 25 de junio
  •  Verónica Forqué interpreta en esta ocasión a Maite, la vital y optimista madre de Nagore

 Tras agotar localidades la pasada temporada en la capital, y acumular un sinfín de excelentes críticas —tanto en su estreno como en gira—, La Respiración, de Alfredo Sanzol (Finalista Premio Max a la mejor autoría teatral) regresa a La Abadía solo por tres semanas, del 7 al 25 de junio, con su fábula en clave de comedia sobre el amor, el desamor y los convencionalismos de las relaciones de pareja.

Un montaje divertido y conmovedor sobre la dificultad de superar una ruptura sentimental, la soledad y la fantasía como vehículo terapéutico para neutralizar el dolor.

Una producción del Teatro de La Abadía y LAZONA donde Nuria Mencía (Premio Ercilla y Finalista Premio Max a la mejor interpretación femenina) interpreta a Nagore (ya interpretó un personaje del mismo nombre en En la luna, también de Sanzol, también en La Abadía), una mujer recién separada en trance de recuperar su autoestima y de rehacer su vida.

En su viaje por la fantasía le acompañan José Ramón Iglesias (el fisioterapeuta), Pietro Olivera (el profesor de yoga), Martiño Rivas (su entrenador personal), Camila Viyuela (la novia del entrenador personal. Ganadora del Premio Ercilla como actriz revelación) y sobre todo Verónica Forqué, su madre, una mujer vital y optimista que vive con libertad y plenitud, y es quien le azota la conciencia con sus consejos.

Maite le anima a que se adentre en otros mundos, que empiece a descubrir otras posibilidades para que no se quede aferrada al recuerdo. La memoria tiene que servir para crear algo nuevo, le dice, hay que vaciar el cuerpo y la mente como quien vacía un armario para que entren cosas nuevas. ¡Hay que respirar!

Y ese principio vital, el continuo movimiento que todos efectuamos sin ser conscientes pero que determina nuestra existencia, respirar, es el punto de partida de la historia. Y para eso recibe el apoyo del profesor de yoga, el fisioterapeuta, el entrenador personal… Todos ellos tejen una red de relaciones familiares y afectivas en torno a Nagore que la ayudarán a encontrar un nuevo equilibrio.

“Quiero volver a tener una familia”. Con esta frase comienza la primera escena de La Respiración. A partir de ahí las andanzas de la protagonista se suceden con una aceleración propia de la comedia pero sin impedir que afloren la ternura y la emoción. Cada paso y cada encuentro es necesario para coger el aliento suficiente para poder abordar una nueva etapa vital y afectiva. La Respiración habla de la facilidad, o no, de asumir cambios vitales, de tener una actitud flexible frente a ellos, y del carácter excluyente y posesivo del amor frente a una energía más abierta, compartida. El texto reflexiona sobre cómo amamos y cómo el amar a unos no significa necesariamente dejar de amar a otros. También habla de la conexión entre la mente y el cuerpo, de cómo se nutren y se reflejan el uno en el otro y la importancia de cuidar de ambos por igual.

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