(Responsabilidad Social Corporativa)- 145 voluntarios de telefónica de 21 nacionalidades distintas dedican sus vacaciones, un año más, a ayudar a los más vulnerables

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  •  Las actividades se desarrollan en el marco de las Vacaciones Solidarias Internacionales en la que cada año participan los voluntarios del Grupo Telefónica, pertenecientes a diferentes países en los que opera la compañía.
  • El voluntariado corporativo supone un enorme enriquecimiento personal, pero, al mismo tiempo, ayuda a que los empleados se sientan más orgullosos de la contribución de su empresa a la sociedad y facilita el desarrollo de habilidades profesionales.

Más de 145 voluntarios del Grupo Telefónica, procedentes de 21 países distintos, están pasando este año sus Vacaciones Solidarias Internacionales colaborando en 9 proyectos distintos en Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Nicaragua y Uruguay. Los voluntarios desarrollan actividades formativas y lúdico-educativas con niños y otros miembros de las comunidades, así como trabajos de mejora de infraestructuras.

Carmen Valencia, una de las voluntarias Telefónica, nos cuenta el proyecto en el que ha colaborado en Perú: “Hemos venido 15 voluntarios de distintos países para reconstruir la Institución Educativa María Parado de Bellido, en la localidad de Nivín, al oeste del país. Aquí los corrimientos de tierra provocadas por las lluvias llenaron de barro el pozo, destrozaron el poco material tecnológico con el que contaban y cubrieron totalmente el canal de agua que llegaba al biohuerto”. Pero además de las labores de reconstrucción “mañana comenzamos a trabajar con ellos los talleres de medioambientales, lectura, emprendimiento y alimentación saludable, temas muy presentes en su día a día y que, como nos dijo uno de los docentes, ‘consiguen pasar del libro a la práctica’”, añade.

Pero ella destaca principalmente la experiencia personal: “Hemos venido a remover tierra en todos sus sentidos. (…) a ‘remover’ a los niños y compartir con ellos otras maneras de pensar, de conocer el mundo, de romper los muros de la escuela; y a removernos a nosotros mismos y cambiar nuestras miras, relativizar nuestras necesidades”. “Nosotros también, como voluntarios, decidimos nuestro nivel de implicación, si dejamos que esta experiencia se quede en el terreno arreglado y en el aula reconstruida, o si bien va más allá y es capaz de atravesar los muros, sellar buenos recuerdos y agitar corazones”, comenta.

Ayudar a los demás nos ayuda a nosotros mismos

Como bien comenta Carmen, es bien sabido que los voluntarios corporativos experimentan una vivencia personal significativa, que provoca beneficios a nivel físico, emocional y social (mayor autoestima, empatía, menos estrés, mayor integración).

Pero estudios recientes han demostrado que, el voluntariado corporativo incrementa el orgullo que sienten los voluntarios por su empresa y, por tanto, su vínculo con ella. Además, como afirman desde Voluntare (red global de Voluntariado Corporativo): “el voluntariado corporativo, debidamente gestionado, también contribuye al desarrollo profesional de los empleados. Puede tener un impacto importante en la salud psicofísica de los voluntarios, aumentando su productividad y otros aspectos relevantes para la empresa (liderazgo, gestión del cambio o gestión de proyectos), a la vez que responde a problemas sociales reales y tangibles”.

En Fundación Telefónica, hemos realizado una infografía que reúne los 12 beneficios profesionales y personales del voluntariado corporativo.

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